Ella soñaba con un lugar que se sintiera como en casa, y no sólo que le proveyera a la gente un lugar para quedarse sino que que fuera mucho más que eso ... un lugar que ofreciera amor, cuidado y  esperanza. Ella soñaba con un lugar luminoso (posiblemente amarillo) y que tuviera el aliento de la Palabra de Dios en cada pared. Un lugar donde la gente pudiera ser renovada cada noche para afrontar las pruebas que seguramente encontraría en el hospital al día siguiente. Pero el desafío era desalentador. ¿Cómo una persona empieza a hacer un sueño como este una realidad?

 

Después de mucha oración, buscó el consejo de los que conocían estas necesidades. ¡Todas las personas con las que habló la animaron a ir tras su sueño! En julio 2013 visitó Tegucigalpa, donde se reunió con los que solían ser sus estudiantes universitarios, que ahora eran jóvenes profesionales. Compartió su sueño con ellos y esa misma noche le dijeron: "¿Por qué no?". Estuvieron de acuerdo en que algo se debía hacer para ayudar a aliviar esta necesidad y lo que es más importante tener la oportunidad de compartir a Cristo con estas personas. Unas noches después la Fundación Casa David Harms nació en Honduras. Unas semanas más tarde, se formó una Junta en los Estados Unidos, que poco después se convirtió en una organización sin fines de lucro.

 

Con el propósito de buscar una casa para este ministerio, Marvina planificó un viaje en octubre 2013, para ese mismo tiempo, su madre, Anna Pérez, falleció de repente. Lo último por lo que su madre oró, lo cual estaba escrito en su jornal de oración fue Casa David. Ella había estado orando por este sueño desde su nacimiento. Así que en vez de flores se le pidió a sus amigos y familiares que hicieran un donativo a Casa David. Fue con esos donativos que se compraron todos los muebles de Casa David. ¡Provisión de Dios!

 

Durante este viaje de octubre 2013, Dios nos proveyó con la casa perfecta, a solo una cuadra del hospital. Era una casa grande, en un terreno cómodo y con muchas de las cosas que requeríamos. Una vez más, provisión de Dios. En enero 2014 rentamos la casa y comenzamos a remodelarla. Iniciaron los preparativos y decidimos que Casa David abriría sus puertas en febrero 2014.

 

¡Desde el día que este sueño nació, Dios ha sido nuestro sostén y nuestro foco! …nos ha provisto en cada necesidad. A través de la generosidad de muchos, Casa David ha podido mantener sus puertas abiertas y su ministerio encaminado, hospedando a sobre 1,400 personas y sirviendo sobre 9,000 comidas desde su apertura.

 

CASA DAVID lleva el nombre del misionero Dr. David Harms, quien junto a su querida esposa, Joyce, amorosamente ha servido al pueblo de Honduras por más de 30 años. Ambos son personas muy amadas en Honduras y hoy están bendiciendo personas en Plano, Texas, donde residen.

 

Oramos para que Casa David sea un faro y si el Señor lo permite, el primero de muchos hogares en América Central, donde aquellos con el corazón quebrantado encuentren refugio. Ya que creemos que estamos directamente involucrados con el trabajo del Reino, también oramos para que sean muchos los que vengan a conocer a Jesús, lo cual tiene un impacto directo no sólo en esta generación sino en muchas generaciones futuras. ¡A DIOS SEA TODA LA GLORIA!

LA HISTORIA DE CASA DAVID

Casa David era un sueño que empezamos en el corazón de Dios para el 19 90, cuando los misioneros de IMB y CBS, Howard y Marvina Hooper, estaban trabajando con los estudiantes universitarios en la ciudad capital de Honduras. Tanto la familia Hooper  como los estudiantes, fueron testigos de la gran desesperación en las personas que viajaban de todas partes del país para llevar a sus seres queridos a un hospital, sin recursos para pagar por un lugar para alojarse mientras estaban tan lejos de casa. Estas familias, con frecuencia, dormían por largos días e incluso semanas en el piso del vestíbulo del hospital ya que no tenían un lugar para dormir, comer, ducharse o lavar su ropa.

 

Años más tarde,  en enero 2013, de vuelta en Estados Unidos, Marvina leyó un libro donde se le preguntaba "¿Cuál es el sueño que Dios le ha dado a usted, con el que usted nunca ha hecho nada al respecto ... que nunca podría hacerlo a menos que Él lo hiciera a través de ti ? " Al instante ella supo que era tener un lugar donde los hondureños pudieran descansar de manera segura, tener una comida caliente y lo más importante encontrar la esperanza en Cristo Jesús.

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